Ruta del Cid
El Camino del Cid bifurca dos rutas temáticas por tierras valencianas para recorrer los castillos, parajes, humedales y marjales, pequeños pueblos medievales o núcleos urbanos que ya tenían gran importancia en el siglo XI, y que formaron parte de la vida y leyenda de Rodrigo Díaz de Vivar.
Una de ellas, La conquista de València, atraviesa Puçol y se puede realizar a pie, en bici o en coche. Este itinerario comienza en Cella (Teruel) y se adentra en la Comunitat Valenciana por Castellón, siguiendo el curso del río Palancia, donde se detiene en puntos de tanto interés como Jérica o Segorbe, población esta última que merece un viaje por su famosa “Entrada de Toros y Caballos”, fiesta declarada de Interés Turístico Internacional que se remonta al siglo XIV.
Ya en la provincia de València continua por las localidades de Alfara de la Baronía, Algimia de Alfara, Torres-Torres, Quart de les Valls, Quartell, Estivella, Albalat dels Tarongers y Petrés, justo antes de visitar la milenaria Sagunto, Murviedro en la Edad Media, con su conjunto amurallado y el teatro romano como principales atracciones.
De ahí a Puçol, La Pobla de Farnals y El Puig, donde se situó la fortaleza de Cebolla, tomada por el Cid en 1092 como preludio necesario de su victoria final. Desde ahí el camino a València quedó expedito, y comprende los pueblos de Massamagrell, Albalat dels Sorells y Alboraia, cuna de la universal horchata.